Becoming machine-witch-plant: Gynaecological TransHackFeminism and joyful dystopia.

Aniara_Vanille Photo de Solène Garnier CC BY 2.0

 

A proposition by Aniara Rodado for Bandits-Mages 2015.

Performers Poussy Draama (DocteurE Caroline Duchesne), Paula Pin (Gynepunk-pechblenda), and Aniara Rodado (Transmutation de base/Vanille) develop different kinds of intermedia practices trough out a trans-feminist and bold approach, being seriously concerned about living organisms. They will be gathering for workshops and performances around DIY-DWO gynaecology.

«Our gynaecological self-care is a cyborg, trans-species and collective matter. We look at with a holistic approach in a world where anything else is falling apart. We already are in dystopia. We take off from our bodies to bastardize and “multimorphise” ourselves within a strong coalition together with the neglected:
Plants: Neglected by Biology
Weird female body: Neglected by Anatomy.
Low/outdated technologies: Neglected by commercial centres.
Witches, shamans, alchemists: Neglected by Science.» 

 

« Pechblenda &Transmutation de base / Vanille » Paula Pin et Aniara Rodado avec Poussy Draama et Anton Mobin from Bandits-Mages on Vimeo.

notas postRuralScapes

aniaraRural                                                                                                 Photo Cristian Espinoza CC BY 2.0

Antes

En abril de este año tuvimos un momento de efervescencia en la residencia 0Camp-Antropocene or not? Durante una semana nos encontramos en Nantes y flotamos en el Lieu unique varios de los residentes que durante los primeros 6 meses de este 2015 trabajamos por separado, en mi caso sobre Transmutación de Base, el mismo proyecto que traía a RuralScapes. El Eucalipto, el tremendo texto Staying with the trouble: Sympoièse, figures de ficelle, embrouilles multispécifiques de Donna Haraway, Byron el perro que acompaña a Maja Smrekar y el compromiso político feroz y alegre que Jonh Jordan e Isabelle Fremeaux tienen con lo vivo, se metieron en mis maletas antes de viajar a la fazenda Santa Teresa.

Para mí RuralScapes era hacer comunidad efímera y afín, estaba influenciada por el libro “Los Senderos de la Utopia” escrito por Jonh e Isa1. Se trata de un libro donde prima la conciencia de nuestra responsabilidad en la crisis ecológica actual y que lejos de glorificar una utopía lejana, perfecta y a futuro, nos lleva a recorrer experiencias europeas de comunidades anticapitalistas, defectuosas, vivas y complejas que resuelven, cada una a su manera, el entramado asfixiante y triste de nuestras ciudades y sus modos de vida estandarizantes.

Mientras leía el libro, resonaba en mi cabeza una conversación había tenido con Isa sobre el proyecto comunitario que ella, John y varios de sus amigos empezaron hace un par de años “El campo es muy duro, hay demasiado trabajo y después de dos años de habernos instalado en Bretaña nos damos cuenta que somos urbanitas y que se nos está acabando la luna de miel, ahora el proceso es otro”.

Ahí

Últimamente esto de la utopía me persigue, unos meses antes tuve la oportunidad de explorar las nociones de utopía, comunidad y red tomando como pretexto la colonia de Monteverita y en mi delirio ficcionado terminé en Brasil gracias a un mix salvaje de los manifiestos Cyberpunks en digestión de manifiesto antropófago2. Adoro los pastiches y este terminó siendo adivinatorio, porque era exactamente eso lo que sucedería en esas dos semana de residencia: todo se me iba a mezclar, me iban e iba a digerir, a grotesquisar y partes de mí serían alegremente vomitadas mientras bebía la sopa de esos días. Por suerte.

Llegué a la Fazenda con ganas de luna de miel. Con miles de actividades imaginarias para hacerme feliz. Como una mata de invernadero transplantada en nueva y negra tierra. Con todos mis clichés del campo verde y lleno de plantas aromáticas que harían de mi proyecto un jardín del edén. Miraba a mis compañeros de aventura como si fueran abono para mi proceso. Todo eso se parecía demasiado al retiro espiritual sin crisis, a la villeggiatura…

La casa es linda y cómoda, el campo es bellísimo y salta a la vista que Rachel y Rafa han trabajado apasionadamente en este proyecto. Dona Cida es una maga que nos nutre y cura; los productos que ella transforma son dados por la tierra que rodea la cocina. Ze minero -quien se ocupa de la finca- va distribuyendo conocimiento y apoyo con rudeza y alegría. Mientras duró la residencia no toqué ni un solo billete o tarjeta o lo que sea que represente dinero3. Me convertí por fin en una buena salvaje.

¡Qué maravillosas condiciones para el fracaso de mis proyecciones! Hablo de post-antropocentrismo y no paro de querer orquestar todo lo que me pasa. Por suerte la Fazenda Santa Teresa rápidamente me mostró que es un campo de producción bobina, bien integrado en un sistema económico que exige un tipo de relación particular con los animales, con los empleados y con el paisaje, y que las exigencias de productividad, cualquiera sea su escala, determinan el territorio y lo que allí sucede.

Nosotras

Sin tener que gestionar ninguna parcela prosaica de nuestra vida, nos dedicaríamos al lujo extremo y a la terrible responsabilidad de hacer arte. Estábamos en un florido tiempo para la creación. La clave era dejar fluir la investigación y hacer eco en la vida que allí hierve, con los otros humanos y con nuestros propios límites. Casi nada.

Cada uno de mis compañeros estaba muy comprometido con su proyecto y todas teníamos plena conciencia del privilegio, tal vez por ello el tono de la residencia era tan alto: El ambiente estaba cargado de electricidad afectiva, sin manierismos y bastante desnudo. Fuimos capaces de contener y de desbordar. Hubo excesos, fatigas y endorfinas, un constante flujo de contaminaciones e intercambios.

Las conversaciones giraban fácilmente entre las reflexiones teóricas, las dudas técnicas frente al propio trabajo, las crisis, las euforias creativas y no tanto, así como los odios que unas y otras hemos acumulado y que nos constituyen. Ante tal nivel era importante la red de apoyo que cada día tejíamos en medio de las caminatas, los masajes, el yoga y el kung fú, las colaboraciones, los achaques y la cachaça que destila Roberto en Arellas.

Procesando

Tal vez evitando forzar o romper la simplicidad de la comunicación, fuimos un poco menos hábiles a la hora de crear espacios de diálogo más estructurados sobre nuestros procesos de trabajo. En las dos semanas que duró la residencia, solo una noche nos reunimos todos alrededor de la mesa en ejercicio descriptivo y reflexivo, fue un momento de gran interés, donde comprendí una serie de elementos que flotaban por ahí tanto en relación con mi proceso, como en relación al proceso de los otros.

Un único evento de este orden me parece sintomático, como si de alguna manera no hacer el esfuerzo de comunicar a otrxs lo que nos hace pensar en nuestras exploraciones, subestimáramos los procesos de investigación inherentes a las prácticas artísticas experimentales y transdisciplinares.

Pareciera que olvidamos que casi siempre nuestras exploraciones, por su empirismo y rigor creativo, arrojan luz sobre el vasto campo del saber demasiado colonizado por quienes piensan que “hacer” se opone a “abstraer”, que pensar requiere una técnica específica o que verbalizar lo que se hace, es de alguna manera matarlo. Tengo la impresión que así contribuimos a que la investigación en arte se quede en conocimiento menor, sin mesurar que su ausencia solo contribuye a disminuir los relieves del pensamiento, a que el mundo sea más plano, menos rico en singularidades.

Por otra parte, en nuestro agarre con las tecnologías, terreno común a todos los artistas de esta edición de RuralScapes, pareciera que -a pesar de que todos hablemos de hackear, y aunque el uso que hacemos de las tecnologías sea marginal, DIY o zombie4– nos asustáramos y no tuviéramos ganas de estructurar y tomar la palabra para decir algo más que eslóganes, en vez de nadar hondo y ser intensos en eso de alborotar la ciencia, la academia, la filosofía, la escritura. Otro prejuicio, que como todos, cierra fronteras y no solo las del arte.

Por suerte Rachel y Rafa han imaginado talleres y días de Fazenda Aberta creando fisuras en este dispositivo de investigación-creación que es RuralScapes. Estos accidentes rompen y dan ritmo al necesario pero peligroso ensimismamiento en nuestra vida de residentes. De manera espectacular los 3 días de Fazenda aberta y los talleres realizados en San Jose do Barreiro -con su anárquica abundancia de niños y abuelos, vehículos de deseo y tremendas experiencias de alteridad- nos obligaban a cuestionar nuestros saberes y modos de recepción y transmisión. A ellos debemos agradecer el habernos permitido ver lo difícil que resulta no transformar una muestra de proceso en espectáculo o en demostración de proeza técnica, o mutar la experimentación que supone hacer un taller, en paradigma.

También estaba Manu registrando con su cámara y seduciéndonos con su aguda sonrisa y sus preguntas, y Ananda, quien con su diálogo individual con cada artista y su rol de crítica en residencia estimulaba y recopilaba los fragmentos que dejábamos caer. Luego vino Luciana a cuestionarnos cuando ya estábamos en etapa avanzada de nuestro proceso invitro, trayendo con ella aire de afuera, desenmascarando micropolíticas y estrategias de creación en situación de laboratorio. Ellas dando luz y desequilibrando los saberes que los artistas parecemos esconder como si fuera un tesoro que se desvanece en contacto con xl otrx o, por el contrario, un subproducto vergonzoso que puede sembrar dudas sobre la calidad de nuestra obra, pues es bien sabido en las lógicas binarias que nos matan, que los artistas crean, no piensan…

Accionando

Entre mi veleidad de buena salvaje, las ganas de tomarme utópicamente todo el oxígeno que me falta en la vida de ciudad y la ambiciosa pretensión de devenir planta, encontré en la huerta de la casa el lugar que determinaría mi trabajo.

Desde el primer día caí rendida ante la nostalgia de los limones-mandarinos de mi infancia que explotaban en el primer árbol que te encuentras al llegar al huerto. Y aun sabiendo que las moléculas odorantes del limón prefieren liberarse bajo la presión a frío de sus cáscaras y no con el vapor condensado de la destilación, decidí trabajar con él. Es un olor que asocio al trópico, a lo híbrido, que me relaja, abraza, refresca y me hace salivar.

El segundo árbol escogido era un Mango joven y poderoso, bien instalado junto a la corriente de agua que bordea el huerto. Adosada a su tronco estaría los siguientes 15 días. En él Instalaría mi máquina de olores, y el Mango sería perfumado con el olor de los frutos del limonero vecino.

Con esta superposición quería hacerle un guiño a la noción de realidad aumentada tan manida gracias a los teléfonos celulares y otros lentes que acumulan una simulación pixelada sobre otra realidad pixelada, pero también era un primer intento de poner en evidencia una de las ideas que deseaba explorar: que una cosa está siempre ligada a otra cosa, ¡Lo cual no quiere decir que todo este ligado a todo!5

Ahí estábamos, árboles, líquenes, pedazos de plástico, agua, metal, olores, gallinas, compost, perros, artefactos, viento, fuego, yo y algunos otros humanos. Diversos cuerpos a diversas escalas para generar un ecosistema jardín temporal.

Árbol-Danza

Un árbol de mango. Sus raíces superficiales como un tronco rastrero habitado por insistentes y despeinadas plantas. Sus ramas salpicadas de bromelias. En estos días quisiera ser para este árbol como una de ellas, plantitas despeinadas, rizomatosas o estoloníferas. Engalanarle más que parasitarle. Coexistir. Pero premedito, pretendo. No sé hacer de otra manera. Observo, pero no sé muy bien cómo hacerlo. Demasiada estabilidad disfrazada de inmovilidad. Deseo decir que el árbol no se mueve y miento, soy idiota. Me siento limitada por habitar un cuerpo reducido, pobre.

Gravedad y presión de los líquidos que por él circulan. Imaginar, tratar de sentir el tránsito del líquido cefaloraquídeo subiendo y bajando por mi espina dorsal. No sentir nada, ser incapaz de cualquier analogía entre el cuerpo del árbol y el mío. ¿Cómo evitar sentirme cómoda cuando veo una rama que me hace pensar en la forma de mis vértebras? No mover la cabeza mientras observo la flor roja en la copa de ese árbol. Ser dura y leve, quebradiza y flexible. No exagerar el roce del viento sobre mi nariz. Imaginar que hago esto durante 12 horas seguidas.

Crecer hacia abajo y hacia arriba. Eso se supone que lo entiendo. Crecer al mismo tiempo entre la tierra: dulce, fina y persistentemente. Crecer hacia arriba penetrando el aire: dándole duro y dejándose, dejándole espacio. Abrirse al máximo para tragarse el sol. Ser rodadero y ascensor del agua, ella que va y viene cambiando de estado en permanencia.

Fuego-Danza

En transmutación de base tener problemas con el fuego es algo serio y eso es lo que me pasa. Es apagar el sol que determina el ciclo del agua e impedir un proceso de destilación como el que deseo hacer. En consecuencia tengo dificultades con los aromas que están ausentes siendo ellos el alma de mi jardín. Es como si el jardín que imagino se hubiera inundado. Nada más al empezar, mi naturaleza entra en crisis. No me obedece. El viento sopla demasiado fresco y mis pobres lumbres no calientan nada los balones de destilación. Los días pasan y las cáscaras de limón empiezan a pasar de naranja oscuro a verde raro. Nada huele y sin olores mi cuerpo se petrifica aun más.

Aparecen los amigos y Cristián me recuerda que en este proyecto la alquimia o la brujería no son solo referencias a ciencias denostadas, que el dispositivo mismo de la instalación hace referencia a estas prácticas. Juntos repasamos dibujos y textos que nos recuerdan que no hay alquimia sin horno alquímico, ni brujería o chamanismo sin fuego sagrado.

Entonces en vez de dedicarme a trabajar desde mi cuerpo en relación con los olores de las plantas, tengo que mezclar agua y tierra. ¿El fuego me está obligando a enraizarme? ¿A echar raíces? Exploro metiendo las manos dentro del barro y la boñiga. No meter los pies, no plantarme ni enterrarme, tratar de penetrar la tierra como si mis dedos fueran raíces, luego solo dar forma y sacarlas. ¿Qué es esta orgía de elementos que me obliga a invertir mi pobre geografía antropomórfica?

Alien(s)

Los días pasan y en contacto con las señoras que vienen al taller vuelvo a sumergirme en una gran variedad de plantas medicinales y aromáticas, en el amor que circula entre las plantas y las señoras y en las relaciones que se tejen entre esos cuerpos vegetales y humanos. Dejo el limón en el limonero y ahora quiero traer al árbol de Mango, plantas poderosas de la farmacopea local. Pero las plantas con las que trabajamos en el taller viven en sus huertas en pequeñas cantidades y en el huerto de la fazenda no hay muchas. Tampoco es fácil encontrarlas en estado silvestre, Santa Teresa es en una finca que nutre animales, sobre todo vacas y cabras. Aquí la vegetación está a su servicio y el pasto Brachiaria de origen africano reina con su enorme biomasa, consumiendo mucha agua, compitiendo y ganando territorio sobre la flora endémica.

En los alrededores hay Eucalipto, enormes bosques de Eucalipto. Árbol rentable para la industria papelera y para el floreciente negocio del Green Washing y sus plantaciones de Eucalipto-Créditos carbono. Igual que cuando estuve en Corunya y Maïté me enseñó que si bien los bosques de Eucalipto estaban deteriorando seriamente la costa Gallega, este árbol cura, calienta y crece donde nada más puede hacerlo.

Actualmente el Eucalipto es la especie de árbol más plantado en la superficie terrestre. Lo hemos puesto por casi toda la tierra para pillar y colonizar, lejos de su Australia natal, donde a ningún aborigen al integrarlo a sus artes, medicinas y rituales, se le ocurrió llamarlo árbol del capitalismo.

Un Alien, un extranjero, un migrador, un esclavo, un transplantado. Por eso debe ser que desde que empecé a trabajar sobre el terreno con Transmutación de Bàse el Eucalipto no cesa de aparecer y de hablarme. Solo con su presencia cualquier paisaje que evoco pasa de local a global. Con él entramos al jardín del próximo futuro qué no es aquel que bajó del arca de Noé por parejas para garantizar diversidad y repoblar la tierra con cada especie posible salvada de las aguas. Hoy nuestros mitos excluyen dioses patriarcales, soluciones binarias y hombres que orquestan, pues “lo humano como humus tal vez tiene futuro, si en verdad podemos cortar y picar lo humano como Homo”6.

Danza

Que el árbol de Mango acoja hojas y olores del Alien, que de la tierra que lo nutre salga fuego, que el agua suba y haga figuras con hilos, juegos de hilos, líneas y líquidos. Que el árbol de Mango lo viva como un homenaje. Que haya mezcla postapocalíptica, distópica, nuevas poéticas, alegre desorden imposible.

¿Acaso se deja un Alien instrumentalizar, controlar, colonizar separar? NO. El Alien nutre la revuelta, la agitación, la protesta. El Alien se alía. Acciona, mira para abajo y a los lados. Siderante y maravilloso paisaje. Pensar, amar, encolerizarse, cuidar. Alien, vida entre las ruinas.

Aniara Rodado

2015

1John JORDAN, Isabelle FREMEAUX « Les sentiers de l’Utopie », Éditions La Découverte, 2011

3“El tema de la codicia, la auri fames renacentista es un topos de la literatura reformadora utópica­ de la época. La avidez, que hace del dinero la medidade todas las cosas, es estigmatizada por Moro detenidamente en el primer libro de Utopía. En el dar las primeras noticias sobre las poblaciones americanas Pedro Mártir de Anglería expresa su esperanza de que hayan sido finalmente halladas gentes capaces de vivir «sin el pestilente dinero» CANTU Francesca. América y utopía en el siglo XVI, pag 65-64. Cuadernos de historia Moderna 3, 2002 Universidad de Roma Tre http://ww7.fr/e3df

4 Garnet Hertzand Jussi Parikka. Zombie Media: Circuit Bending Media Archaeology into an Art Method. https://www.academia.edu/1182981/Zombie_Media_Circuit_Bending_Media_Archaeology_into_an_Art_Method

5A propósito de esto ver T. Ingold, Lines, a Brief History, Routledge, 2007,

6 Haraway Donna Staying with the trouble : Sympoièse, figures de ficelle, embrouilles multispécifiques. Proximo a publicarse

Aniara Rodado -< básica transmutación #labRes2015 from ARCHIVOS/rural.scapes on Vimeo.

instabilité absolue

Aniara_instabilite

Les ères géologiques ont toujours été un cadre à grande échelle dans lequel le vivant, en tant qu’entité constituée de l’ensemble des espèces, évolue dans une interaction permanente où chacune trouve une place. Ce schéma général semble avoir pris fin en donnant place à l’Anthropocène. Cette Geology of Mankind, introduite par le chimiste et météorologue Paul Crutzen, signe une rupture, un nouvel emballement dans la longue histoire de quatre milliards d’années d’évolution. Cependant celle-ci correspond en premier lieu à des impacts invisibles, indénombrables car affectant des champs continus liés à l’air, l’eau ou la qualité des sols, difficilement prévisibles car extrêmement rapides par rapport aux temps géologiques et difficilement différentiables de la variabilité naturelle de ces champs dans une même ère. Instabilité absolue interroge ce lien entre l’espèce humaine et l’invisible vital qui compose l’environnement.

Notre anthropocentrisme est-il la conséquence de notre enfermement dans un monde conceptualisé plus que vécu ? Avons-nous perdu la compréhension intuitive des éléments et de notre interdépendance avec les autres espèces, les végétaux, les minéraux ? Nous proposons au public d’expérimenter un rapport haptique et intuitif avec les éléments: le vent, les variations de température, la matérialité de la danse et de la musique.

Les danseurs habitent l’espace en dialogue avec les vents, et ils tissent ensemble le réseau sur lequel le public évolue. Co-corporalité au lieu d’image. Rompant avec la représentation mentale et visuelle du monde, le spectateur réintègre son propre corps en expérimentant l’environnement de façon tactile. De voyant aveuglé par lui-même il devient non-voyant percevant avec acuité, à l’écoute du vivant.


Ce projet, en phase de recherche, est issu d’une collaboration entamée depuis septembre 2014 dans le cadre des résidences d’artistes au sein du laboratoire hydrodynamique LadHyX, entre Aniara Rodado, Marco Antonio Suarez-Cifuentes, compositeur doctorant SaCRE, de Paris Sciences Lettres et Jean-Marc Chomaz Directeur de recherche CNRS, enseignant et chercheur au LadHyX à l’École polytechnique, engagé depuis 1990 dans des actions Arts & Sciences.

 

 

une proposition pour 0.Camp (culture numérique et enjeux de l’Anthropocène)

AniaraZeroCamp

     Photo Julien Bellanger CC BY 2.0

« Il ressentit des signaux dans les doigts des deux mains. Il arracha la plante et l’amena enveloppée dans des petits feuilles. » GUAMBIANOS: HIJOS DEL AROIRIS Y DEL AGUA
Abelino Dagua Hurtado, Misael ArandaLuis Guillermo Vasco. 1

On dit que les plantes viennent te chercher et que par ces temps de catastrophes et d’excès humains elles ne tournent pas autour du pot, elles t’appellent et en quelque sorte te montrent le chemin à suivre. Heureusement, car j’en peux plus d’être guidée que par les humains, moi comprise.

Depuis un certains temps, dans mon travail chorégraphique, je me demande comment faire pour toucher le corps des spectateurs qui assistent à nos pièces, sans leur faire sentir qu’ils doivent répondre, sans les appeler par leur nom et sans devoir faire appel à des ordres ou d’autres gestes directs et dialectiques.

Je sens que la co-présence, l’interactivité et l’immersion sont des clefs pour que cela arrive, mais je suis fatiguée de constater que ces concepts sont inévitablement associés au sens de la vue, en laissant de côté d’autres vecteurs sensoriels.

Je suis aussi souvent lasse que, lorsque je dis travailler avec des technologies, l’on ne pense qu’à des logiciels et de l’électronique ou des laboratoires avec des microscopes et que, lorsque je parle danse ou chorégraphie, on se limite à les associer à la représentation scénique et au corps humain.

Voici quelques unes des raisons pour lesquelles j’ai un jour couché par écrit une idée dans laquelle l’immersion pourrait être favorisée par des plantes et les technologies à utiliser seraient la distillation ou d’autres systèmes pour les transformer. Je souhaitais que les plantes aient un rôle important dans l’interactivité 2, afin d’essayer de placer ce concept au-delà du dialogue narcissique rempli de simulations, dans lequel nous nous engageons si souvent avec des machines qui répondent peu ou prou comme nous l’attendons lors qu’elles sont programmées.

Pour Transmutation de base, je voulais imaginer des dispositifs dans lesquels nous pourrions être ensemble dans le même écosystème et non pas simplement assister à un spectacle. S’agit-il d’un pas à ma petite échelle pour imaginer des processus post-anthropocentristes ?

plus d’information sur 0.Camp-Artlabo: http://artlabo.org/0/


1 GUAMBIANOS: HIJOS DEL AROIRIS Y DEL AGUA Coautoría con los taitas guambianos Abelino Dagua Hurtado y Misael Aranda CEREC/Los Cuatro Elementos/Fundación Alejandro Ángel Escobar/Fondo de Promoción de la Cultura del Banco Popular, Colección Historia y Tradición Guambianas, Nº 5, Bogotá, 1998.
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2 « L’interactivité est un mot composé de la préposition « inter » (« entre ») et du nom commun « activité » (évoquant un état d’excitation). Il faut attendre le XIX° siècle pour lire le mot interactivité d’une seule pièce et l’adjectif interactif dans l’ouvrage Recreations in Astronomy de Henry White Warren (1879) sur les influences réciproques des atomes. Il n’est pas surprenant de trouver l’interactivité dans le contexte de l’astronomie et de la physique des corps. En effet, on sait comment Immanuel Kant exprimait déjà une idée analogue d’influence ou d’action réciproque en parlant de Wechselwirkung, traduisant l’une des expressions de la gravitation des corps célestes d’Isaac Newton1. Kant généralisera ce terme à la société pour rendre compte de l’attraction/répulsion des forces humaines au principe de la « communauté » qu’ils forment (cf. Kant, 1995, p. 242). Kant privilégie le sens néo-platonicien du principe de communauté, renvoyant implicitement à ce que Newton nommait l’actio in distans, action de l’environnement naturel sur les êtres humains (cf. Fink, 1981,p. 75).” Christian Papilloud, « L’interactivité », tic&société [En ligne], Vol. 4, n° 1 | 2010, mis en ligne le 04 août 2010, Consulté le 11 octobre 2012.
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Une généalogie bâtarde pour des médias zombies ?

Aniara_BeyondDance

Image du livre Rehearsing Collectivity: Choreography Beyond Dance de Franco, Berardi Bifo; Carlo, Tina di; Brandsletter, Gabriele Author Published by Argobooks, Germany(2012)

We find Ghazala’s explorations similar in spirit to media archaeology and propose a stronger articulation of media archaeology as an art methodology—and furthermore not only an art methodology that addresses the past, but one that expands into a wider set of questions concerning dead media, or what we shall call zombie media—the living dead of media history [15] and the living dead of discarded waste that is not only of inspirational value to artists but signals death, in the concrete sense of the real death of nature through its toxic chemicals and heavy metals.

Zombie Media: Circuit Bending Media Archaeology into an Art Method

Garnet Hertz and

Jussi Parikka

Mon rapport aux technologies au sein de mon travail artistique semble déterminé par deux facteurs : le fait d’être chorégraphe et le fait d’être née dans ce qu’on a tant appelé le tiers monde. Le premier conditionne mon attention à des questions comme les relations entres les corps, les machines, la perception, le mouvement et l’espace. Le deuxième combat ma possible fétichisation des outils technologiques, en me rappelant qu’une bonne partie de l’humanité n’a pas accès à tout cela ou que les ravages écologiques que nous constatons aujourd’hui sont aussi accélérés par les modèles actuels de production et distribution de « nos machines ». Les deux ont en commun le fait de s’insérer dans des écosystèmes médiatiques, des matérialités et des subjectivités très complexes.

Je souhaite donc me situer, dans cette auto-réflexion publique, dans cette filiation bâtarde, métisse et hautement affective.

J’aime l’intensité du moment où la vidéo s’anime avec les présences sur scène, l’instant où les capteurs m’informent sur le niveau d’oxygène d’un lieu, sur la vitesse d’un geste, quand le danseur ne sais plus si c’est lui qui performe ou si c’est la machine qui est en train de le performer, quand les spectateurs sont suivis par le son ou ébloui directement par la lumière, quand les machines me permettent de les toucher littéralement ou d’échanger avec eux hors de mes frontières physiologiques.

Je ne cache pas que souvent je me laisse emporter par la fascination des signaux électriques véhiculés par des appareils électroniques, et je pense que c’est parce qu’il s’agit d’un flux qui se réactualise et existe dans un intervalle de temps, dont la survie ou disparition semble si fragile. Tout pareil qu’avec mon corps, tout pareil qu’avec les relations humaines, les écosystèmes, les aléas des rapports avec l’équipe d’une création, l’obsolescence, les formats incompatibles, les défauts des machines, l’interdépendance avec mes collaborateurs, la précarité des moyens de production.

Sans doute suis-je conditionnée par le fait d’avoir démarré ces pratiques dans des hackers spaces et autres labs, qui a priori ne sont pas réservés à la danse ou à la performance, et où justement pour cela la transdisciplinarité semble s’imposer – pas toujours avec de bons résultats ou de bonnes pratiques mais cela est une autre histoire… Ces lieux vouées à l’appropriation technologique sauvage et à la résistance politique, où souvent l’erreur est glorifiée et où l’on a l’habitude de fêter les premières lignes de code d’un néophyte, de se réjouir d’une machine presque morte qui maintenant refait du bruit ou d’habiter un réseau social qui ne sera jamais aussi stable qu’on voudrait ; de s’engager parce que les technologies numériques-électroniques ne sont pas de dons du ciel mais des produits bien ancrés dans l’industrie militaire, le furieux capitalisme et le contrôle du vivant.

Et puis il y a aussi le software et hardware libres, ainsi l’ openWetWare, inspiration de ce qu’on aime appeler la culture à code ouvert et qu’implique qu’au delà d’ouvrir les machines et les codes informatiques, notre travail et les connaissances qu’il génère doivent se lancer dans un devenir qui avec un peu de chance les sauvera de la fossilisation du copyright, violant à jamais l’impénétrabilité de l’auteur, faisant de petits bâtards partout. Je ne sais pas pour vous mais moi, je trouve cela très séduisant.

Le rapport aux médias électroniques dans mon travail est donc nourri de cela, et ma pratique est hantée par l’accumulation d’un joli lot des codes sources qui fonctionnent correctement et qui soudain deviennent inutilisables, car écrits par une personne qui a quitté à jamais le projet en les laissant mal documentés, ou écrits d’une façon trop personnelle pour que quelqu’un d’autre puisse s’en servir. Je me souvient aussi de codes qui marchent parfaitement sous linux dans une vielle machine et ne répondent pas sur un mac à cinq processeurs. J’ai eu aussi de la musique jouée en direct qui ne peut plus faire partie de l’œuvre puisque le compositeur est parti vivre à Madagascar. Et des archives corrompues dans une séquence d’images qui devient irrécupérables car la source se trouvé dans un compte Youtube qui a fermé, et je n’ai plus de copie après que le disque dur soit tombé de la table en se taisant pour toujours. J’ai fait aussi de performances via streaming pour me rendre compte à la fin que l’appareil censé les enregistrer était débranché. Etc., etc.

Alors que faire avec tout ses accidents qui déconstruisent à jamais la pièce, qui font d’elle un artefact archéologique avant terme? Il faudrait tout réécrire ? Arrêter de jouer la pièce ? Remplacer le morceau qui manque ? Engager un autre compositeur ? Peut-être dois-je juste laisser l’erreur couler, exhiber le vide comme dans une antiquité qui n’a pas encore été restaurée ? ou faut-il attendre que cela devienne « vintage », « fétiche » et donc « tendance »?

Devenir zombie, une clef méthodologique pour la recherche en art ?

Des artefacts, des matériels trop capricieux, trop éphémères, trop puissants qui s’imbriquent dans des processus de création et de recherche, c’est à dire dans un système de production de connaissances. Une matérialité qui résiste – car il n’y a pas de vers pour manger les machines – et qui cependant semble avoir du mal à trouver sa place pour tisser la mémoire sans la fixer, sans qu’elle perde sa capacité performative.

« En somme, les « médias zombies » renvoient au fait que la quantité de matériaux toxiques et dangereux pour l’environnement qui composent les artefacts technologiques des médias engendre des déchets qui posent un problème environnemental énorme, un problème de vie. En ce sens, les médias ne meurent jamais ; ils peuvent être abandonnés, devenir obsolètes, mais ils ne meurent pas. Ils reviennent nous hanter sous les traits de la crise écologique. D’autre part, de façon plus positive, les « médias zombies » rendent possibles la réutilisation et le remixage, et permettent de repenser les médias anciens pour produire de nouveaux assemblages, idées, dispositifs et usages. Ainsi nous suivons l’intérêt expert de Garnet Hertz pour la culture du bricolage (Do it yourself, DIY) – faite de bidouillage de circuits et de piratage de matériel – et nous l’articulons à la façon dont de telles pratiques peuvent relever de l’archéologie des médias – des médias anciens transformés en nouveaux médias ».1

Je considère que la notion de « médias zombies » développée par Hertz et Parikka ouvre des pistes à explorer dans mon travail mêlant recherche et création. Je ne fait pas seulement référence au bidouillage des appareils pour leur donner une « seconde vie » mais j’imagine prendre ces « vestiges » littéralement comme des « objets à penser » en les intégrant activement dans des processus de réflexion et de documentation qui puissent mettre en évidence le complexe système de production de connaissances et de création auxquels ils ont participé. Je parle donc de contempler, observer, réfléchir, s’arrêter par moments de produire des pièces ou de les recréer, afin extraire ce qu’elles ont à nous dire au-delà de “l’objet artistique” pour partager ce que nous arrivons à saisir.

Une autre avantage de ce « devenir zombie » est de changer l’emplacement des mines tout en faisant écho à la matérialité des nos machines. Il s’agit de creuser dans nos corps, nos expériences, notre intuition et nos exercices de pensée. Par exemple, à la manière proposée par l’artiste chilien Cristian Espinoza qui, empruntant cette phrase aux alchimistes, appelle à “l’extraction minière céleste“2 :

« Notre civilisation électromagnétique a rempli tout l’éther d’émissions qui rebondissent jusqu’à l’infini, tissant l’invisible dans toutes les directions, pénétrant tous les systèmes nerveux des organismes et les utilisant comme surface d’enregistrement, comme des bandes magnétiques qui s’écrivent et se ré-écrivent une fois après l’autre. Mais qu’est-ce qui reste inscrit dans les corps ? Et quelles psychokinésies3 sont-elles trainées par ce magnétisme qui ondule dans l’invisible ? » 4

Ce travail est cependant un travail lourd, aveugle, souvent non inclus dans la valeur commerciale de l’œuvre et chronophage, mais il peut nous aider à réduire notre volume de production, et peut-être contribuer à briser l’idée d’une progression collective et pleine de clichés d’époque dans l’histoire des arts dits « médiatiques ».

Si moi ou d’autres prenons cette voie, il nous faut tenir compte de celui qui est en face, celui à qui l’on s’adresse. Nous allons donc devoir documenter et libérer le code source de l’œuvre, ses conditions de production, sa généalogie, ses accidents, ses difficultés. Sans se soucier de la survie de « l’œuvre d’art », changer de medium et peut être passer par la parole pour contribuer par un autre mode à élargir la conscience, la perception et la pensée de notre espèce. 

Voilà un détour qui donne la possibilité d’altérer toute la chaîne de consommation en réduisant peut être notre exigence de matériaux toxiques, rares, extraits dans de méchantes mines à ciel ouvert, là où nous n’allons pas, même si la terre, l’atmosphère, les sols, les micro-organismes et l’eau connaissent mieux que nous ce que veut dire circuler. Un pari comme un autre, mais à mon humble avis assez nécessaire si on pense en termes post-anthropocentristes.

Octobre 2014

(Ce texte fait partie de ma présentation lors des Journées d’Archéologies des média Pamal, DatAData, nhumerisme ENS amphi Descartes Lyon-France.)

1Paloque-Bergès Camille, Traduit par Turquier Barbara « Pour une archéologie des virus. Entretien avec Jussi Parikka », Tracés 2/ 2011 (n° 21), p. 235-247 http://www.cairn.info/revue-traces-2011-2-page-235.htm.

2Vérifier note

3« La psychokinèse ou psychokinésie (PK) est l’hypothétique faculté métapsychique d’agir directement sur la matière, par l’esprit. C’est un mot introduit par Joseph Banks Rhine (…) » https://fr.wikipedia.org/wiki/Psychokinèse

4Espinoza Cristian, PROYECTO RUIDO DE FONDO
RF_1.1. Minería Celeste. Publiée dans le blog de l’artiste le 12/07/2015, Fragment traduit de l’espagnol par mes soins. https://fabulasmecanicas.wordpress.com/2015/06/12/rural-scapes-rf_1-1-mineria-de-ruidos/

le Manifeste de Monte Verità

AniaraManifiestoAntropo

Nous sommes des aberrations de la nature au sens biologique du mainframe, unissez-vous. Socialement. Économiquement. Philosophiquement.

Le monde a un terrible besoin de changement. On nous a nourri aux aliments pour bébé à l’école alors que nous réclamions un steak, un cadavre vivant.

Encrypt, or not decrypt that is the question.

Contre la même éducation stéréotypée. Et contre les médias décervelés vomissant sans cesse leurs crétineries.

Seul m’intéresse ce qui n’est pas mien. Bug dans le code source. Internet n’appartient à aucune nation.

Nous sommes las de tous ces idiots incapables de marcher et de mâcher du chewing-gum en même temps. Par le passé les gens avaient besoin d’un modèle à suivre, nous n’avons pas d’apparence extérieure.

Ce qui s’opposait à la vérité, c’était le vêtement, l’imperméable entre le système qu’impose la désinformation et le monde intérieur. Tout le monde peut partager l’information, sans restrictions. Le cinéma américain le montrera.

Le premier souffle de notre naissance se composait d’un dense flux d’électricité , mère des vivants. Férocement trouvés et aimés, avec toute l’hypocrisie des compagnies tentaculaires basées sur Internet qui achètent chaque petite société sur le net. Au pays du Cyberespace, entre les noeuds du réseau.

C’est que jamais nous n’avons eu l’ancien, le connu et les vérités vérifiées. Nous n’avons pas su davantage ce qui était urbain, suburbain, frontalier et continental. La technologie actuelle n’est que le moyen de nous emmener de l’autre côté.

Nous connaissons l’Histoire et nous savons que c’est une morte rampant après la vie.

Contre les grosse multinationales comme Unilever, Shell, Microsoft, Google, Gillette et autres. L’existence palpable de la vie. Et la mentalité prélogique, cerveaux bien remplis, en hacker des trucs.

Nous voulons la Révolution caraïbe-cybernétique. Exister autrement qu’une personne lambda. Luttant contre l’oppression et la censure des corporations, se battant dans des guerres de l’information, sans leur ancienne gloire corrompue en complotant avec Big Brother pour nous priver de liberté et de vie privée.

L’âge d’or annoncé par l’Amérique. Les artifices du monde moderne. Et toutes les girls.

Filiation. Le data-space lui-même est un élément supplémentaire de notre environnement. Femmes différents, fous, déments, insensés, punks, cinglés ou bizarroïdes. Nous sommes pas un genre littéraire, pas même une simple sous culture de la Révolution Française. Nous avançons bien au delà de l’imagination.

Jamais nous nous définissons par la technologie que nous possédons. Nous vivons sous un droit somnambule. Nous avons fait naître des virus, des mind-probes.

Âmes analogiques/numérisées nous n’avons jamais admis la naissance de la logique parmi nous.

Contre les gens et leurs actes qui sont tous identiques. Nous n’avons pas d’autre choix que de simplement espérer que le monde va sortir de son trou et aller de l’avant. L’information demeure toujours le pouvoir. Pour cette raison, nous vivons dans une éclipse informationnelle.

L’esprit se refuse à concevoir l’esprit sans corps. Nous savons que le Cyberespace est un miroir du monde, un monde invisible où l’esprit et la pensée humaine fusionnent avec la matière et prennent une forme visible pour les sens, par le biais des machines. L’anthropomorphisme. Internet est fait de viande.

Voyagez léger, restez sur vos gardes et mangez ce que vous tuez.

L’intégralité de l’information y sera, enfermée dans un abysse de zéros et de uns, codification de la vengeance. La science codification de la Magie. L’encryption de l’information est notre arme. La transformation permanente du Tabou en totem.

Contre le monde qui grandit si lentement. Le tout forme le Système, un ensemble de règles propagées par les médias. Personne ne peut nous contrôler. L’individu victime du Système. Nous ne faisons pas partie de ces masses.

Les nôtre sont les vôtres. Les vôtres sont les nôtres. Les nôtre sont les vôtres. Les vôtres sont les nôtres.

L’instinct caraïbe-cybernétique.

Le Système est immuable, seuls quelques détails sont rectifiés afin de repousser l’échéance, mais les concepts sont conservés à l’identique. Mort et vie des hypothèses. De l’équation moi partie du Cosmos à l’axiome Cosmos partie du moi. Mais le net est le royaume de l’anarchie.

Contre les « droits d’auteur » pour enfoncer les entreprises Internet et étendre leur contrôle sur elles. La libre pensée est interdite.

Jamais nous nous définissons par la technologie que nous possédons. Ce garage farci d’électronique est à nous. Le fer à souder au coin du bureau et la radio démontée à proximité sont également les nôtres. L’Indien habillé en sénateur. Nous sommes ceux dont l’ADN a commencé à muter. Nos véritables amis sont là, de l’autre côté de la ligne.

Nous sommes au milieu. Nous vivons au bon endroit, mais pas à la bonne époque. Nous sommes la nouvelle race modifiée.

Catiti Catiti

bips bips

Imara Notiá

Notiá Imara

IRC

Ipejú.

La magie et la vie. Nous choisissons la liberté pour nationalité et la nodalité autonome comme langue maternelle. Nous savions transposer ce qui s’accorde et ignorer le rebut.

Dans quel monde, si différent de celui-ci, pourrions nous vivre ? C’est comme si le temps s’était arrêté. Les mouvements du cyberespace empiètent sur le meatspace. Le meatspace je l’ai mangé.

Les inventions découlent d’un besoin et le monde a un terrible besoin de changement. Mais qu’avons-nous à voir avec ça ?

La Société nie notre façon de penser, une société qui vie, pense et respire d’une et d’une seule manière, un cliché. Attendons mieux de notre génération que de celles qui nous précèdent. Sans Napoléon. Sans César.

Des hommes nouveaux, des esprits électroniques flux d’électricité parcourant les lignes, de la vibration des données d’informations circulant à haute vitesse à travers l’air et les câbles. Notre manière d’absorber la technologie est équivalente à la façon dont d’autres mangent, boivent et respirent. Rien que la machinerie. Et les transfuseurs de sang.

Contre l’oppression et la censure, utiliser les outils de la société pour témoigner contre elle, pour documenter et rapporter ses tendances auto-destructives.

Contre la vérité des peuples missionnaires, nombreux mensonges proférés par le système aux masses. Ces mensonges sont les vérités qu’ils veulent nous faire avaler. Le Système doit les imposer pour pouvoir régner.

Ce sont les fugitifs d’une civilisation que nous sommes en train de manger. Nous sommes d’ultimes chirurgiens du cerveau, capables d’éliminer toute les immondices qu’ils voudraient nous implanter, parce que nous sommes forts et vindicatifs, nous sommes la technologie.

Non seulement l’information « veut être libre », mais elle a une tendance naturelle et inévitable à devenir libre. Le réseau homme/machine est la victoire de l’information.

Nous nous élevons contre les formes établies de hiérarchie et soutenons la décentralisation. Nous avions la Politique qui est la science du partage.

Les migrations, la fuite des états, l’oppression des corporations utilisant les gouvernements fantoches comme de simples outils, afin de garder le peuple stupide, n’est pas envisageable.

Les mutations se mettent en place. La transfiguration du Tabou en totem. Engendrer un nouveau système électronique à partir d’un autre.

La Société qui nous entoure est entravée par sa volonté de ramener tout et tout le monde à elle : Quelques uns ne se soucient guère de ce qui se passe au niveau global + manque

d’imagination + leurs micro-univers [ ?].

Internet est le nouvel espace à média. Toutefois, il a également prouvé qu’il pouvait se révéler faux ou mensonger, ce qui complique le filtre de la vérité et augmente le prix de l’Information.

L’objectif créé réagit comme les Anges Déchus. Seul un aveugle et sourd accorderait le contrôle de sa vie. Qu’avons-nous à voir avec ça ?

La Société nie notre façon de penser. Nous sommes symbiotiques mais toujours bien vivants.

Les gens ont peur de la nouveauté et de l’inconnu, ils préfèrent l’ancien, le connu et les vérités vérifiées. Ils sont effrayés des apports du changement. Ils craignent de perdre ce qu’ils ont.

Quand vous trouvez la vérité, partagez-la par neuf avant qu’elle ne finisse enterrée sous des tonnes d’argent.

Dans le matriarcat croyons en la présence irrésistible du futur.

Contre la Mémoire source de la coutume. Rejetons les entités gouvernantes, nationales, religieuses et corporatives.

Nous sommes l’effacé, le petit garçon qui s’asseyait à la dernière table dans un coin de la classe. Supprimons les idées et les autres paralysies. Les nôtres sont les vôtres. Les vôtres sont les nôtres. Croire aux signes, croire aux instruments et aux étoiles.

Le Système est aberrant.

Quand vous trouvez la vérité, partagez-la par neuf avant qu’elle ne finisse enterrée sous des tonnes d’argent.

Jamais nous nous définissons par la technologie que nous possédons. L’amour quotidien et le modus vivendi capitaliste. Nous sommes des individus qui ne correspondent à aucun système ou groupe. Nous sommes pour la plupart des gens très intelligents, qui voient au-delà de l’explicite, pour rendre compte de l’absurdité de la culture, la parodie, pour l’écraser et la transformer. Nous partageons nos connaissances avec un groupe choisi bien souvent maudit et détesté par les gens du système. Dépenser plus de temps à obtenir davantage de connaissances et d’informations qu’à socialiser nous est familier. La peste des peuples cultivés et christianisés, c’est contre elle que nous agissons.

Contre le Système, vieux de plusieurs siècles, existant sur des principes qui ne pèsent plus rien aujourd’hui. Un Système qui n’a pas changé depuis le jour de sa naissance.

« La révolution » dévore ses petits. Notre indépendance n’a pas encore été proclamée. Nous vivons dans un monde malade, où la haine est une arme et la liberté, un rêve. Celui qui contrôle le net, contrôle l’information, ce qui était autrefois de la Science-Fiction qui devient maintenant réalité. Pour contacter un opérateur en chair et en os, faites le « 0 ».

Contre la réalité sociale, vêtue et répressive. Pour la liberté d’émettre nos pensées ouvertement, sans être persécutés par le système. Dans le matriarcat la réalité sans complexes, nous sommes la nouvelle race modifiée.

Sur Open office dans la Colline de la Verité.

Apres la déglutition d’un manifeste anthropophage et quatre manifestes cyberpunks.


d’utopies, Cannibales et mots definitifs

Aniarautopias

 Texte apparu en 2014 dans la Revue Initiales n° 04 – Initiales M.V.

Pourquoi la colonie Monte Verità n’a pas consacré quelques journées au soleil pour écrire un manifeste ? Avec tant de talent séjournant dans cette colline le Manifeste du Monte Verità serait devenu le plus pertinent de tous les manifestes de l’époque, celui de la vrai utopie, un geste décidément collectif, modifiant à jamais notre vision générale des communautés d’artistes et d’autres mouvements sociétaux. Mais faute de manifeste, les fondateurs ont juste rédigé les Statuts provisoires de la société végétarienne du Monte Verità,1 cela sonne trop pragmatique pour habiller les dimensions d’une utopie.

Cependant nous sommes bien équipés pour pimenter le mythe avec les vestiges qui nous restent d’une communauté bucolique et dansante dont le nom énonce la quête de vérité dans un ailleurs géographique, lieu à qui on attribue des énergies telluriques particulières, marqué par les symboles du yin et du yang ; où l’on sert des menus végétariens, où l’on rencontre des scientifiques, des artistes, des activistes et des humanistes affairés à trouver du sens à tout ; malgré les turbulences d’un temps marqué par l’avant-guerre , la guerre , et une transition qui a servi entre autres à préparer encore une autre guerre…

Oh que c’est beau d’imaginer cette tribu heureuse habité par des corps et des esprits pris en compte au delà des dualités, qui trouve l’équilibre entre orient et occident entre la danse dénudé à l’air libre et la musique de Wagner ! un choix d’excellence entre nature et culture, petite parcelle Suisse qui devient Pays de Cocagne.

Avec Monte Verità l’Europe semble enfin pouvoir rapatrier cette notion d’utopie née et échoué sur les côtes des Amériques au 16ème siècle2 ; car il faut toujours un ailleurs pour concevoir une utopie. Ce lieu nouveau qui nous libère de nos propres vices par sa simple existence , vierge et voluptueux prêt à accueillir la beauté et l’exubérance d’une humanité nouvelle. Mais il faut aussi , à la manière du Conquistador entreprendre un voyage dans des océans inconnus , et peut être affronter des cannibales.

Mais je rêve et je suis éblouie par les parcours brillants et l’influence dans la culture occidentale des prouesses individuelles de quelques personnes qui sont passés par Monte Verità. Ce lieu, ferment d’une communauté utopique sans aboutissement, a fini par prendre son éclat dans le rayonnement isolé des individus qui par cette aventure partagée, se transforment en simples nodes, intercessions d’un réseau archaïque. Et alors , Monte Verità devient pour moi si peu palpitant que la première définition que wikipedia donne au mot réseau : « un ensemble de lignes entrelacées » « un ensemble de relations »

Heureusement nous savons grâce à Internet que réseau veut dire beaucoup plus que cela, et sur internet selon José Luis Brea, « Il s’agit donc d’exploiter les possibilités que le réseau offre pour établir des formes flottantes de communautés, ce serait exprimer seulement « des moments de communauté » vecteurs spécifiques d’une communauté d’intérêts, des préoccupations ou des désirs, des lignes de code momentanées et instables dans la libre circulation de la différence. » 3

Terre rares et bons morceaux de viande.

Ce sont les Hackers , les Cyberpunks , les Crypto-anarchistes et autres arpenteurs du réseau des réseaux qui feront renaître l’utopie communautaire dans cet ailleurs numérique. Des personnes à qui l’origine militaire d’internet au sein du département de Défense des États-Unis donne du courage pour s’inspirer de ces pirates, constructeurs des sociétés alternatives globalistes4. Et ils écrivent des manifestes et rêvent d’une liberté inséparable de la notion du bien commun.

Au coeur même d’internet un nouvel ordre du monde voie le jour , il est basé sur l’accès libre et ouvert à l’information et la démocratisation d’outils et de savoirs afin de redistribuer le pouvoir et constituer un monde plus juste; enfin une utopie ! Et cette fois-ci avec un impact à échelle globale. Et je me jette sur ces manifestes, et sur les licences libres, et je partage et je fais confiance à ce nouveau temps qui relie tout espace dans une grande fratrie de 0 et de 1 et je suis fière de devenir node.

Mais il ne s’agit pas d’un projet de contre-culture, l’ONU aussi se porte garante de cette utopie globale et se doit de faire sa propre « Déclaration de principes », qui tient compte de notre diversité culturelle et linguistique, nos traditions et nos religions, nos entreprises, nos satellites, ondes, câbles, matières premières, nous allons tous profiter des bienfaits offerts par les TIC. 

Et l’on milite du côté du software libre, et l’on s’inscrit aussi sur Facebook , et l’on change 3 fois de portable en 5 ans pour seulement un euro. Et je m’achète une nouveau fauteuil pour être plus confortablement assisse devant mon ordinateur, et je monte des projets avec des gens au but du monde , et plus que jamais je peux lire tout type de choses , et voir du cinéma sans payer et regarder les infos de mon pays en mangeant des pâtes dans mon salon parisien.

L’ONU dans mon cas tient ses promesses, et John Perry Barlow aussi car en 1996 il décrit ce qui je vit aujourd’hui dans sa « Déclaration d’indépendance du cyberespace » : « Le Cyberespace est constitué par des échanges, des relations, et par la pensée elle-même, déployée comme une vague qui s’élève dans le réseau de nos communications. Notre monde est à la fois partout et nulle part, mais il n’est pas là où vivent les corps. »

Seulement mon enthousiasme ne tient pas long temps devant les chiffres donnés par l’Union Internationale des Télécommunications, où nous constatons que les privilèges liés aux différences des genres et des pays du nord et du sud dans ce monde que nous voulions changer, restent tout autant marqués à l’extérieur qu’à l’intérieur du réseau ! Et pire encore l’Unesco m’informe que « toutes les langues n’ont pas la même place sur Internet. Sur les 6500 langues du monde, seulement 60 sont utilisées sur Internet. Plus de 30 millions de personnes parlent swahili, mais cette langue est quasi-inexistante sur le cyberespace.»

Et découragée je ne trouve pas de statistiques sérieuses sur l’usage global du software libre, rien à quoi m’accrocher ; et le compte twitter qui m’apprend des mots de quechua ne suffit pas à me faire sortir de cette soupe où les fantasmes de Julian Assange , de Snowden et d’ Aaron Swartz se mélangent avec des likes bleu clair.

Et j’ai le sentiment d’être au même point que le dernier des missionnaires européens qui a compris que l’utopie ne logeait pas dans les terres du nouveau monde américain, et qu’on pouvait continuer sans regret avec la colonisation. De toute façon nous n’avons plus besoin de terres rares5 pour concevoir un ailleurs, car elles logent déjà dans nos écrans et dans les vibreurs des nos téléphones portables.6

Mais je ne veux pas en rester là , je vais me déguiser en cyberpunk; je souhaite moi aussi écrire un manifeste , celui qui n’a pas été écrit à Monte Verità.

Je voudrais à la manière de Ida Hofman et Henry Oedenkoven , quitter la colline Suisse et partir au Brésil. Je voudrais retrouver les anthropophages , et avec Oswald de Andrade , déclarer Contre la vérité des peuples missionnaires, définie par la sagacité d’un anthropophage, le vicomte de Cairu. C’est le mensonge maintes fois répété. Mais ce ne sont pas des croisés qui sont venus. Ce sont les fugitifs d’une civilisation que nous sommes en train de manger, parce que nous sommes forts et vindicatifs comme le Jabut.

Par ici si vous souhaitez continuer la lecture avec « Le manifeste de Monte Verità » 


2 CANTU Francesca. América y utopía en el siglo XVI, pag 65-64. Cuadernos de historia Moderna 3, 2002

Universidad de Roma Tre http://ww7.fr/e3df

« Vasco de Quiroga humaniste cultivé, participant de l’atmosphère érasmistes de la cour de Charles V , auditeur de la seconde Audience de Nouvelle-Espagne en 1530 , puis à partir de 1537 jusqu’à sa mort en 1565 , évêque de Michoacán , a conçu le projet d’appliquer à la vie des Indiens le schéma idéal de L’Utopie de Thomas More, qui il a lu et annoté quand il était déjà dans le Nouveau Monde à partir d’une copie reçue de l’évêque de Mexico , Juan de Zumarraga . L’hypothèse critique de Quiroga est que la société espagnole constitue l’anti-utopie de l’utopie possible dans les Amériques ; et il en est ainsi car dans notre nation prédomine « la cupidité débridée », comme l’exprime Quiroga lui même. Le thème de la cupidité , L’auri Fames de la Renaissance est un topos de la littérature utopique réformatrice de l’époque. La cupidité , qui fait de l’argent la mesure de toutes les choses , est stigmatisée par More dans le premier livre de L’utopie . En donnant les premières nouvelles des populations américaines Pietro Martire d’Anghiera exprime l’espoir que ils ont finalement trouvé des gens capables de vivre « sans la puante argent » C’est moi qui traduit.

3BREA, José Luís: “Online Communities”, Aleph Pensamiento, HYPERLINK « http://aleph-arts.org/pens/online_cummunities.html &raquo;

4BRUEL Benjamin. Pirates et forbans : histoire politique des ennemis de l’humanité http://ragemag.fr/pirates-et-forbans-histoire-politique-des-ennemis-de-lhumanite-54401/ « Ce sont des contre-sociétés qui cherchent à dépasser les mœurs occidentales. Ces populations refusent d’être éternellement soumises à une hiérarchie les plaçant tout en bas de la chaîne alimentaire : ils recréent un espace parallèle afin que chacun puisse jouir de la liberté qui sied à tout homme. La lie de l’humanité s’y érige en grand prince. La présence d’esclaves et d’Indiens d’Amérique est d’ailleurs assez frappante à ce sujet : si, bien sûr, certains pirates se livraient au commerce triangulaire, nous pouvons affirmer qu’ils étaient pour la majorité radicalement antiracistes et ne faisaient pas preuve d’une quelconque cruauté envers les Indiens. Plus que cela, le pirate voit dans l’Indien un miroir. C’est une chimère d’innocence dont il s’éprend facilement parce qu’elle représente l’exact opposé de la civilisation qu’il fuit. Pour leur faire payer leur cruauté envers les Indiens, le capitaine Monbars se fait une spécialité de l’extermination d’Espagnols. A Madagascar, les pirates s’installent et se mêlent à la population. A Hispaniola, les boucaniers adoptent les coutumes de chasse des populations indigènes. »

basic transmutation (first ideas)

Basica_Transmutacion_Aniara

 

The perception of fragrance creates a deep chemical sense of immediacy in the body which somatically integrates more distant optical and acoustical senses in the synesthetic experience. Because of its chemical (molecular) immediacy, fragrance gives a sense of the immediate present, of being in present time. Within the context of shamanic thought, present time is the optimum window in which to effect a change in consciousness. It implies a state of total attention and awareness.”

Perfumeros and the sacred used of fragrance in Amazonian Shamanism. Jhon J. Steele The smell culture reader, Edited by Jim Drobnick

Cosmetic industry goes hand in hand with the pharmaceutic and food ones. All three infiltrate our bodies, modifying, conditioning, healing and sickening them. Are we to forget how to take care of ourselves, perfume, heal without any silicon or mineral oils, without any patents on plants, without any parabens, Sodium Lauryl Sulfate, Nitrosamines, DEA, MEA, TEA …?

My proposal is to realize a performance-research focusing on the flowers, leaves, roots, resins, stems and fruits used for cosmetics or medicine, which can be foundt in the places we will be visiting with the Transformer. Thus learning from the knowledge of these matters among the local population.

Learning through dialogue. Walking around, identifying plants, making a plant collection. Inscribing ourselves in those gaps between botanics and cosmetics, popular medicine and magic. Learning recipes. Being grateful for the knowledge shared through gestures of basic alchemic transmutation and performative actions reenacting that richness.

We will collect plants, saps and resins. With fire, water and a homemade still (using a pressure cooker or other DIY solutions) we will extract hydrolates and essential oils from those plants. With a mortar we will make powders and pastes. We will macerate with oil and alcohol. Mixing, macerating, boiling. Bottling, storing, distributing. To develop performances in which smells – “the souls of the plants” – would convey the experience. To compose landscapes and olfactory fragments inscribed in the territory. To remember local medicine which operates through skin and smell. Chasing away mosquitoes, soothing burns, awakening the senses.

As an analogy to our subtle relationship with plants, we will propose actions where stimuli anterior to the visual ones will be prioritized. Looking at each other only as a means to be together, smelling aromas, feeling slightly annoyed, traveling through time. To notice the power and the ancestral/popular knowledge, through gestures reminding us that this know-how should not replicate the fate of the alchemists “The obscure and secretive writings of the alchemists was used as a case by those who wished to forward a fraudulent and non-scientific opinion of alchemy. In order to protect the developing science of modern chemistry from the negative censure of which alchemy was being subjected, academic writers during the scientific Enlightenment attempted, for the sake of survival, to separate and divorce the « new » chemistry from the « old » practices of alchemy. This move was mostly successful, and the consequences of this continued into the 19th and 20th centuries, and even to the present day..”1

This project also aims at questioning, from the perspective of our performances, two major topics in media art : immersion and interactivity. We will try to position ourselves on the edges of the commonly assumed notion of immersion, which reduces it to a post-cybernetic relation where an automated tautology makes us apparently communicate with ourselves rather than bring us to meet the Other. The idea here is to conceive situations where the idea of immersion would not be associated to visual stimulation, but rather to other sensitive vectors such as touch or smell. We will be able to reconstitute gardens inside little bottles, to improvise lectures while burning fragrances, to massage each other, to make poultice, to set up a shop for personalized perfumes, to tell stories on scented paper, chase away evil spirits and raise good ones. We will try to build an alembic with recycled material and spread this form of distillation.

We will do all of this or none of this, the idea being that the territory and the people met make visible what we will be creating all together.

Traduction Pedro Jiménez Morrás